Entre el 7 y el 10 de abril de 2025, Saint John’s, Antigua y Barbuda fue sede del Caribbean Electric Mobility Forum, un encuentro estratégico que reunió a más de 60 representantes de gobiernos, sector privado, organismos internacionales y academia de nueve países del Caribe y otros aliados regionales.
El evento fue coorganizado por el programa NDC-TEC de GIZ (Apoyo a la implementación de las NDC en el Caribe – Transformación de los sectores transporte y energía), el Departamento de Medio Ambiente de Antigua y Barbuda, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Centro de Movilidad Sostenible (CMS), en el marco de la Plataforma Regional de Apoyo e Inversión para Programas de Movilidad Eléctrica en América Latina y el Caribe, y del Programa Global del GEF para Apoyar a los Países en la Transición hacia la Movilidad Eléctrica.
Durante su intervención en el foro, el Honorable Michael Joseph, Viceministro del Ministerio de Salud, Bienestar, Transformación Social y Medio Ambiente del Gobierno de Antigua y Barbuda, señaló: “Al adoptar la movilidad eléctrica, no solo estamos reduciendo emisiones, estamos preparando nuestro sistema de transporte para el futuro, reduciendo las importaciones de combustible y haciendo nuestras economías más sostenibles.”
Las presentaciones de expertos y los paneles de discusión abordaron desafíos y oportunidades específicos de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), entre ellos: la estabilidad de la red eléctrica, la (falta de) disposición de los fabricantes de automóviles para abastecer con vehículos eléctricos a mercados pequeños, la alta participación de importaciones de vehículos usados, y la ausencia de “ansiedad por la autonomía” en estos territorios, donde en muchos casos es posible recorrer todo el país sin necesidad de recargar.
Si bien se reconocieron diferencias importantes y la necesidad de una mayor cooperación en las prácticas de la industria, las y los participantes hicieron un llamado a establecer estándares regionales que otorguen mayor claridad a los concesionarios e importadores sobre las características de los mercados locales de vehículos.
Durante cuatro jornadas de trabajo, se abordaron siete áreas prioritarias que reflejan las condiciones y desafíos comunes de los países insulares del Caribe, así como oportunidades para una transición justa y sostenible.

Siete ejes de trabajo abordados en el Foro
- Política, regulación y gobernanza regional: Se identificaron vacíos normativos en importación de vehículos, infraestructura de carga y gestión de fin de vida. Se enfatizó la necesidad de desarrollar marcos regulatorios comunes, avanzar en la estandarización y usar mecanismos de compras conjuntas para fortalecer el poder de negociación regional.
- Infraestructura, interoperabilidad y estándares técnicos: Se discutieron los desafíos en capacidad de red, cobertura de carga pública y falta de estándares comunes. Las propuestas incluyeron armonizar conectores, establecer tarifas regionales y avanzar hacia una regulación que permita participación de operadores privados.
- Datos, monitoreo y sistemas de información compartidos: Los países coincidieron en la urgencia de contar con datos centralizados y comparables. Se propuso crear un tablero regional de electromovilidad y estandarizar protocolos de recolección de datos para informar políticas públicas y acceder a financiamiento climático.
- Fortalecimiento de capacidades e institucionalidad: Se identificó una alta demanda de formación en mantenimiento, seguridad de baterías, integración a la red y diseño regulatorio. Se propuso la creación de un hub regional de capacitación liderado por universidades y actores técnicos del Caribe.
- Comunicación, participación y confianza del mercado: Se compartieron buenas prácticas de países como Chile y Costa Rica para involucrar a actores clave. Se destacó la importancia de estrategias diferenciadas para importadores, conductores y usuarios finales.
- Inclusión de género y transición equitativa: Aunque emergente en la región, se reconoció el valor de integrar la perspectiva de género desde el diseño de políticas, con énfasis en seguridad, participación femenina en roles técnicos y superación de sesgos culturales.
- Economía circular y nuevas oportunidades de negocio: La falta de regulación sobre gestión de baterías fue identificada como un riesgo y una oportunidad. Se discutieron modelos regionales de recolección, reutilización y reciclaje, así como el impulso de industrias verdes asociadas.
El foro cerró con una feria tecnológica abierta al público, donde estudiantes y actores locales pudieron conocer vehículos eléctricos del piloto nacional y dialogar con expertos.
Desde el CMS destacamos la relevancia de estos espacios para construir una agenda común, fomentar la acción coordinada y asegurar que la transición hacia una movilidad eléctrica en el Caribe sea técnica, justa e inclusiva.