Con el objetivo de acelerar la transición hacia una movilidad eléctrica baja en emisiones y adaptada al contexto ecuatoriano, se desarrolló en Quito un ciclo de talleres en el marco del proyecto E-MOVILIZA, una iniciativa liderada por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), implementada por el PNUMA y ejecutada por la Urban Electric Mobility Initiative (UEMI), con el apoyo del Centro de Movilidad Sostenible (CMS) y la Escuela Politécnica Nacional (EPN).
Durante tres días, más de 50 personas por jornada participaron activamente en sesiones técnicas y participativas que abordaron los principales desafíos y oportunidades de la electromovilidad en Ecuador. Las temáticas se articularon en torno a cuatro ejes clave:
La calidad de los combustibles tiene un impacto directo en la salud de la población, especialmente en contextos urbanos expuestos a altas concentraciones de contaminantes. En el taller se subrayó la necesidad de reforzar su regulación para reducir emisiones locales y mejorar la calidad del aire, destacando que Ecuador mantiene estándares significativamente más bajos que otros países de la región.
Se remarcó también la necesidad de implementar estrategias de concientización ciudadana sobre estos impactos, junto con la introducción de un sistema de etiquetado de eficiencia energética y seguridad para vehículos eléctricos, herramienta clave para orientar al consumidor, facilitar la fiscalización y acelerar una transición informada hacia tecnologías más limpias y seguras.
Ecuador cuenta con normativas técnicas relevantes para la infraestructura de carga, lo que representa una base importante sobre la cual construir. Sin embargo, resulta fundamental avanzar hacia una regulación complementaria que las haga exigibles, permitiendo ordenar el despliegue de la infraestructura, garantizar estándares mínimos y dar certezas al mercado. Consolidar este marco regulatorio habilitante es esencial para facilitar una expansión segura, equitativa y eficiente de la electromovilidad en el país.
En materia de interoperabilidad, se revisaron experiencias regionales centradas en la experiencia de usuario, planteando la oportunidad de que Ecuador establezca requisitos mínimos para la infraestructura de carga de acceso público, como mecanismo para orientar al mercado, fomentar soluciones interoperables desde el inicio y asegurar que el crecimiento de la red esté alineado con criterios de calidad, seguridad y conectividad. Mediante paneles técnicos y ejercicios participativos, se exploraron alternativas para fortalecer la regulación y mejorar la planificación territorial.
Los talleres incluyeron un espacio dedicado a la gestión de vehículos y baterías al final de su vida útil, destacando el potencial de aplicar principios de economía circular en el sector transporte. Se revisaron estrategias para la recolección, valorización, reciclaje y segunda vida de baterías, junto con experiencias internacionales que han avanzado en el diseño de marcos regulatorios y modelos de negocio sostenibles.
En este contexto, se mencionó el Plan RENOVA como una experiencia nacional destacada en procesos de chatarrización y renovación del parque automotor, evidenciando el impacto positivo que pueden tener políticas públicas bien implementadas en la modernización del sector y la reducción de emisiones contaminantes.
La equidad de género, como eje transversal del proyecto E-MOVILIZA, estuvo presente en la sesión de cierre del ciclo de talleres, donde se abordaron los desafíos y oportunidades para incrementar la participación de mujeres en el sector transporte.
Se compartieron casos de éxito en la integración de conductoras de buses en sistemas de transporte público en Chile y Colombia, evidenciando avances concretos hacia una mayor inclusión laboral. Además, a través de un panel especializado, se discutieron barreras persistentes y estrategias para ampliar la presencia femenina en otros segmentos, como la logística de última milla, destacando la necesidad de políticas públicas inclusivas, datos con enfoque de género y condiciones laborales adecuadas. En particular, se subrayó que las iniciativas orientadas a capacitar y otorgar licencias profesionales a mujeres deben ir acompañadas de medidas que eviten requisitos de experiencia excluyentes, los cuales hoy dificultan su efectiva integración en el rubro de la conducción en el país.
Ecuador está dando pasos concretos hacia una movilidad más limpia, equitativa y resiliente. Este ciclo de talleres evidenció que la transición hacia la electromovilidad no depende solo de avances tecnológicos, sino también de un ecosistema regulatorio sólido, infraestructura adecuada, soluciones circulares y una perspectiva inclusiva. El camino exige coordinación multisectorial, voluntad política y continuidad técnica, pero también una visión compartida de futuro, donde el transporte sostenible mejore la calidad de vida, reduzca desigualdades y genere nuevas oportunidades para el país.