La movilidad eléctrica se consolida como una realidad en Costa Rica, con el transporte público como uno de sus ejes prioritarios. Un plan piloto desarrollado en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS) permitió evaluar durante un año el desempeño de seis taxis eléctricos, que recorrieron más de 600 mil kilómetros y transportaron a más de 3 mil pasajeros.
El piloto “E‑taxiCR” fue impulsado por la Fundación CRUSA, el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Durante la prueba, los vehículos evitaron la emisión de 74,5 toneladas de CO₂ y redujeron significativamente los costos operativos: el gasto por kilómetro se estimó entre 0,06 y 0,09 USD, frente a los 0,10–0,14 USD de los taxis convencionales, lo que se tradujo en un ahorro mensual de hasta 1.183 USD por vehículo.
El piloto también consideró la instalación de seis puntos de carga en el aeropuerto —dos rápidos y cuatro semi rápidos— y la capacitación de 42 taxistas. Cerca del 35 % de las y los usuarios optaron por taxis eléctricos, reflejando una buena recepción del servicio.
Este piloto se desarrolló en el marco del proyecto Acelerando la transición al transporte público eléctrico en la GAM de Costa Rica, el cual ha llegado a su fin, dejando un legado de lecciones aprendidas, experiencias clave y material técnico de alto valor para la región. Este conocimiento puede ser aprovechado por otros proyectos en curso, disponible públicamente en: https://gemp.cmsostenible.org/project-cat/publicaciones/costa-rica/page/3
A partir de estos resultados, Costa Rica proyecta avanzar en la regulación del sistema de taxis eléctricos, ampliar la infraestructura de carga y fomentar la participación de mujeres conductoras para una movilidad sostenible e inclusiva.